LA TORA COMO LLUVIA
LA TORA COMO LLUVIA Arieh Sztokman. Rabino En el glorioso canto con el que se dirige a la congregación, Moisés invita al pueblo a pensar la Torá – el pacto con Dios – como si fuera la lluvia que riega la tierra para que dé sus frutos. “Goteará cual lluvia mi enseñanza, fluirá cual roció mi dicho; cual llovizna sobre el césped y cual lluvia sobre la hierba” (Deuteronomio 32:2) La palabra de Dios, por intermedio de la Tora, es como lluvia sobre tierra seca. Lleva vida. Hace que todo crezca. Hay mucho que podemos hacer por nuestra propia cuenta: podemos arar la tierra y sembrar semillas. Pero en última instancia, para que crezca, el éxito depende de algo que está más allá de nuestro control. Si no cae la lluvia, no habrá cosecha, cualquiera sea la preparación que hagamos. Así es con nosotros los seres humanos. Nunca debemos caer en ...