REZO COMUNITARIO
REZO COMUNITARIO Arieh Sztokman. Rabino Durante la primera cuarentena del coronavirus, me hicieron una pregunta más que ninguna otra: ¿Qué pasa con la tefila (la oración)? Justamente cuando más lo necesitábamos, nos encontramos impedidos de participar en la oración comunitaria. Nuestras oraciones más sagradas, son comunitarias. Requieren un minián (10 personas adultas). Eso es lo especial de cómo nosotros como judíos venimos ante Dios, no como “yo” sino como “nosotros.” ¿De qué manera entonces, habríamos de hallar fortaleza espiritual sin esta dimensión comunitaria? Esta era, efectivamente, una terrible privación. No tiene sentido minimizar la pérdida. Cuando hago tefila solo, puedo hacerlo con egocentrismo, pidiendo por algo que me puede beneficiar directamente pero que podría ser dañino para otros. Si yo vendo helados, quiero que salga el sol, pero si vendo paraguas, quiero que llueva. H...