VIVIR ES SAGRADO
VIVIR ES SAGRADO
Arieh Sztokman. Rabino
En este Shabat, 7 de febrero de
2026 de acuerdo al calendario gregoriano, hemos de leer en la Torá la parashá
Itro, traducido al castellano como Jetró, en el libro Éxodo 18:1 – 20:23.
En esta parashá leeremos muchas
enseñanzas y además el Decálogo, en hebreo (Aseret Hadibrot), mal llamado los
diez mandamientos, dado que en la tradición judía no tenemos mandamientos.
El Decálogo se encuentra en Éxodo
20:1/14.
“Recuerda el día de Shabat, para
consagrarlo. Seis días trabajaras y harás todo tu trabajo. Empero el día
séptimo es Shabat para Adonai, tu Dios, no harás trabajo alguno, ni tu ni tu
hijo ni tu hija, ni tu siervo ni tu sierva, ni tu bestia, ni el extranjero que
mora en tus ciudades. Pues en seis días hizo Adonai los cielos y la tierra, la
mar y todo lo que ellos contienen y reposó en el día séptimo. Por eso bendijo
Adonai el día de Shabat y lo consagró”. (Éxodo 20:8/11).
El Shabat fue creado para que el
ser humano “pare”, dado que el ser humano no sabe detenerse.
La verdadera ciencia de la
detención consiste en estabilizar el cuerpo, pacificar las emociones,
desconectarse de todo y acallar la mente.
El hombre moderno ha perdido la
sabiduría del ser y del estar. Aunque no haga nada, continúa haciendo con su
mente y sus emociones.
Se comporta casi siempre como una
tormenta y no como un apacible lago.
La idea principal es que al
“parar” “detenerse” tienen la oportunidad de encontrarse consigo mismo, reunirse
consigo y con el otro, dialogar, compartir y celebrar el encuentro.
Por ello sugiero a los judíos y
no judíos, creyentes o no, en resumen, a todas las personas de buena voluntad
que paren un día.
Hacer Shabat el día que quieran y
puedan.
Apagar todas las pantallas,
reunirse amigos, familia o personas que quieran compartir, para cenar o
almorzar y disfrutar del encuentro.
Una vez, mientras hacia un
podcast con una mujer de Silicon Valley, me hablo de su familia. Le preocupaba
que sus hijos acabaran cayendo en la adicción a las redes sociales. El uso que
hacían de ellas estaba mermando sus habilidades sociales. No prestaban atención
plena a los demás. Siempre estaban pendientes de sus móviles. El tiempo que
pasaban en Snapchat, Instagram y otras aplicaciones estaba absorbiendo su
energía y arrebatándoles horas de sueño. Incluso en las comidas en familia
seguían escribiendo a sus amigos con los móviles escondidos bajo la mesa en el
regazo. Tras una conversación, la familia llegó a la conclusión de que existía
un problema y que lo abordarían todos juntos. Decidieron que sus hijos pasarían
un día a la semana sin pantallas (móvil, Tablet, ordenador), solo comunicación
cara a cara, juntos. “Te gustará el nombre que le hemos puesto a ese día. Hemos
decidido llamarlo “shabat”. Acertó. Me gustó la ironía. Hace treinta y tres
siglos, Moises liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto. Ahora la
misma institución libera a jóvenes de la esclavitud del móvil. Necesitamos esa
liberación.
El texto en cursiva fue extraído
del libro “Moralidad” escrito por el Rabino Jonathan Sacks (Z”L).
Las redes sociales tienen un
inmenso poder positivo como así también negativo.
Dios nos dio el libre albedrio.
Seamos capaces de utilizar su
inmenso poder positivo, detenernos en Shabat para encontrarnos y disfrutar del
sagrado regalo de Dios LA VIDA.
El Rabino Abraham J. Heschel
(Z”L) nos enseñó: Ser es una bendición. Vivir es sagrado.
SHABAT SHALOM
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