GRATITUD
GRATITUD
Amanda
Adriana Arimayn. Arquitecta
Arieh
Sztokman. Rabino
“Apresuraos y ascended hacia mi
padre y habréis de decirle así: Así ha dicho tu hijo José Me ha convertido
Elohim (Dios) en señor para todo Egipto, desciende hacia mí, no te detengas. Y
te asentarás en la tierra de Goshen y estarás cercano a mí, tu, tus hijos y los
hijos de tus hijos, tus ovejas, tu ganado vacuno y todo lo que tu posees. Te
proveeré sustento a ti, allí pues aun restan cinco años de hambre, no sea, que
te empobrezcas tu y tu casa y todo lo que posees”. (Genesis 45:9/11)
José se ocupa de traer a su padre
y hermanos a Egipto y los ubica en la tierra de Goshen y además, como
consecuencia que sigue la hambruna, los alimenta.
Que maravilla la actitud de José,
aquel quien fue odiado por sus hermanos y a quien quisieron matar se ocupa de
traerlos a todos ellos cerca de el para cuidarlos en todos los aspectos.
Se instalaron y la Torá no nos
dice si dijeron palabra alguna. ¿Se acostumbraba en aquella época a agradecer?
Sus hermanos no lo hicieron, que pena.
En la parashá que se lee esta
semana Vaieji (Genesis 47:28-50:26) comienza diciendo: “Vivió Jacob, en la
tierra de Egipto diecisiete años.”
Hoy en este mundo moderno podemos
preguntarnos ¿vivió o existió? ¿Cómo vivió?
Aparentemente existió porque la
Torá nos dice que cumplió siete años y ciento cuarenta años, es decir en
nuestra opinión le agregó años a la vida en lugar de agregar vida a los años.
“Retornó José a Egipto él y sus
hermanos y todos los que habían ascendido con él para sepultar a su padre
después de sepultar él, a su padre. Vieron los hermanos de José que había
muerto el padre de ellos y dijeron: Quizás nos guarde rencor José y devolver
haya de devolver a nosotros todo el mal que hicimos para con él.” (Genesis
50:14/15)
La Torá nos está enseñando: no
hagamos lo mismo que hicieron los hermanos de José.
Recibieron de su hermano José
todo, casa y comida durante diecisiete años, los salvó de padecer hambre, no
dijeron gracias en ningún momento y lo que pensaron, ahora que murió su padre,
es que José podía vengarse. Gran error.
Me han enseñado “es de bien
nacido ser agradecido”.
Aprendamos a agradecer.
En primera instancia a Dios por
regalarnos diariamente la vida.
Cada mañana al abrirnos los ojos
debiéramos decir: “Doy gracias ante Ti, oh Rey viviente y existente que me has
devuelto el alma con piedad, inmensa es Tu fidelidad “. Gracias Dios por
devolverme mi vida.
La gratitud es
una sensación de agradecimiento y reconocimiento por los actos de generosidad,
amabilidad o apoyo que hemos recibido.
La gratitud nos
conecta con los demás, promueve la empatía y
fortalece nuestras relaciones interpersonales.
Además, practicar
la gratitud puede mejorar nuestra salud mental y bienestar, ya que nos permite
enfocarnos en lo positivo y cultivar una actitud más
positiva hacia la vida.
Expresar gratitud
a menudo es una forma de nutrir nuestra felicidad y satisfacción personal.
SHABAT SHALOM
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