EL AMOR COMO FUEGO

 EL AMOR COMO FUEGO

                        Arieh Sztokman. Rabino

 

Mañana sábado 28 de marzo de 2026 del calendario gregoriano leeremos en la sinagoga, en la Torá la parashá (sección) Tsav en Levítico 6:1 – 8:36.

 

Hemos de leer lo siguiente: “Y el fuego sobre el altar arderá en él, no habrá de apagarse y quemará sobre él, el sacerdote, leños, mañana a mañana y ordenará sobre él el holocausto y hará consumir sobre él, los sebos de los Shelamim. Un fuego perpetuo habrá de arder sobre el altar, no habrá de apagarse”. (Levítico 6:5/6)

¿Qué significa un altar en la Biblia?

En la Biblia, un altar es una estructura elevada, generalmente de piedra o tierra, designada para ofrecer sacrificios, incienso y adoración a Dios, funcionando como lugar de encuentro y consagración

¿Para que servía el altar?

Se usaba como lugar de sacrificio y consagración: La palabra hebrea mizbeah significa literalmente "lugar de matanza" o sacrificio, indicando que era el sitio para presentar ofrendas (animales, grano, incienso) a Dios. Noé edificó el primer altar mencionado en la Biblia (Génesis 8:20) tras el diluvio.

Memorial de Encuentros con Dios:

Muchos altares fueron levantados por patriarcas como Abraham, Isaac y Jacob, para conmemorar encuentros profundos con Dios o liberaciones milagrosas.

Símbolo de la Presencia Divina: Construir un altar era una forma de santificar un lugar y dedicar la vida a Dios, estableciendo una relación de paz entre Dios y el adorador.

Reglas de Construcción: La ley mosaica especificaba que los altares debían hacerse de piedra natural, sin labrar con herramientas de hierro, para no profanarlos.

Sobre el altar había fuego y sobre el fuego había como una parrilla sobre la cual se cocinaba el cuadrúpedo ofrecido como ofrenda, el cual era consumido por Aharon y sus descendientes.

En este mundo moderno en el cual no existen los sacrificios, podemos tomar simbólicamente que el fuego que no ha de apagarse lo consideramos como “actos de amor”.

Dios nos ha creado como un “acto de amor”, nuestros padres nos han creado como un “acto de amor”.

Partiendo de la premisa que aceptamos tomar el fuego del altar como un acto de amor, así como se alimentaba el fuego con leños para que no se apague y arda constantemente, así debemos alimentar el amor con palabras, encuentros, compañía, dialogo, caricias y mucho mas para que el amor no se apague.

El amor necesita del respeto reciproco como si fuese un leño más.

Está escrito en la Torá “Ama a tu semejante como a ti mismo”.

Al a mar a nuestro semejante, dado que Dios esta dentro de cada persona, estamos amando también a Dios, además de todos los rituales.

 

SHABAT SHALO

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