NO NOS ENOJEMOS

 

NO NOS ENOJEMOS.

            Arieh Sztokman. Rabino

 

“Mas no había agua para la asamblea, y ellos se congregaron contra Moises y contra Aharon” (Números 20:2)

“Hablo Dios a Moises diciendo: Toma la vara y congrega a la asamblea, tu y Aharon tu hermano, y hablareis a la roca ante los ojos de ellos y dará sus aguas, y les sacaras a ellos aguas de la roca y darás de beber a la asamblea y a sus animales.” (Números 20:7/8)

“Tomo Moises la vara de ante Dios, como le hubo prescripto. Congregaron Moises y Aharon a la congregación al frente de la roca y les dijo a ellos: Escuchad ahora los rebeldes ¿acaso de esta roca os vamos a sacar agua? Elevo Moises su mano y golpeo la roca con su vara dos veces; salieron aguas copiosas, bebió la asamblea y sus animales” (Números 20:8/11)  

“Dijo Dios a Moises y a Aharon; Puesto que no habéis creído en Mi para consagrarme ante los ojos de los hijos de Israel, por lo tanto, no habréis de traer a esta congregación a la tierra que Yo les he dado a ellos”

(Números 20:12)

¿Cuál fue el error de Moisés para merecer semejante castigo?

En mi opinión Moises comete varios errores de los cuales hoy en el siglo XXI con el avance de la tecnología debiéramos aprender.

1)     Aprender a escuchar todo lo que nos dicen. Moises al escuchar “toma la vara y congrega a la asamblea” se dijo a si mismo, sin escuchar lo que seguía, ya se lo que tengo que hacer dado que ya me lo había dicho en otra oportunidad. Error.

2)     Tratar bien a la gente. Maltrato a sus seguidores. Un líder, conductor, del nivel de Moises no debía maltratar a su gente. Su gente no hizo nada malo, no fueron rebeldes solo le pidieron agua a quien correspondía. Error.

3)     Fe en Dios. Al no haber escuchado todo lo que Dios le dijo, no creyó que iba a poder sacar agua de la roca. ¿No tuvo fe en Dios? ¿No confió en si mismo? ¿Qué le paso? Quizás estaba desequilibrado por la muerte de su hermana Miriam.

 

Las emociones sanas, pensamientos positivos, son esenciales para una vida buena y feliz, pero el temperamento no es algo que uno elige.

Algunas personas suelen ser más pacientes, calmas, de espíritu generoso u optimista que otras.

 

Las emociones en algún tiempo eran denominadas “pasiones,” palabra que proviene de la misma raíz que “pasivo,” dando a entender que se trata de sentimientos que nos ocurren.

Se cree que con suficiente preparación era posible superar nuestras emociones negativas y reconfigurar nuestra vida afectiva.

En general, se cree que la inteligencia emocional consiste en lograr un equilibrio entre exceso y defecto, entre demasiado y demasiado poco.

El excesivo temor hace que sea cobarde; poco temor, que sea impulsivo y temerario, lo que puede llegar a tomar riesgos innecesarios. El camino medio de este ejemplo es el coraje. También como dice Martin Seligman los pensamientos positivos.

No hay duda de que el enojo es algo a lo que todos estamos sujetos. Pero Moisés era el líder(conductor), y un líder debe cumplir un rol ejemplar. Fue por eso que Moisés fue castigado tan duramente, por una falta que en el caso de otra persona común podría haber sido menor.

Además, al perder el control, Moisés le faltó el respeto al pueblo y podría haberlo desmoralizado. Sabiendo que Moisés era el emisario de Dios, el pueblo pudo haber concluido que, si Moisés estaba enojado con él, también lo estaría Dios.

Sin embargo, sólo había pedido que le diera agua.

El hecho de dar la impresión de que Dios estaba enojado con el pueblo, concluyó en la no santificación de Su nombre.

La santificación del nombre de Dios en el judaísmo es el Kadish y en el cristianismo es el Padre Nuestro.

De tal forma, un momento de ira fue suficiente para privar a Moisés de la recompensa que seguramente era la más preciada para él, ver la culminación de su labor de conducción del pueblo a través del Jordán a la Tierra Prometida.

Los sabios fueron claros en su crítica al enojo.

Hubieran estado completamente de acuerdo con el concepto moderno del manejo de la ira.

El enojo no les gustaba para nada, y dedicaron el lenguaje más filoso para describirlo.

“La vida de los que no logran controlar su ira, no es vida,” dijeron. (Pesajim 113b)

“Cuando una persona se enoja, es como un sabio cuya sabiduría lo abandona; como un profeta cuya profecía lo deja” (Pesajim 66b).

“cuando una persona se enoja es como si se volviera idólatra”

(Hiljot Deot 21: 3).

Lo peligroso de la ira (enojo) es que nos hace perder el control.

Activa la parte más primitiva del cerebro que evita el circuito neural, que es el que utilizamos cuando reflexionamos y tomamos decisiones sobre una base racional.

Atrapados por la ira incontrolable, perdemos la capacidad de dar un paso hacia atrás y juzgar las posibles consecuencias de nuestras acciones. El resultado es que por un instante de ira podemos decir cosas qué sean la causa de arrepentimiento por el resto de nuestra vida.

Debemos evitar la ira, el enojo bajo cualquier circunstancia.

Debemos ir aún hasta el extremo opuesto.

Mismo cuando el enojo podría estar justificado, debemos evitarlo.

Hay casos en los que debemos aparentar que estamos enojados.

Un comentario del siglo XV señala que la ira destruye las relaciones personales.

La ira rechaza los sentimientos positivos: el perdón, la compasión, la empatía y la sensibilidad. Como resultado, las personas temperamentales terminan solas, despreciadas y decepcionadas.

Las personas malhumoradas no consiguen otra cosa que su mal humor.

Pierden todo lo demás.

La mejor manera de conquistar el enojo es mediante la pausa, el freno, la reflexión, contar hasta diez y respirar profundamente. Si fuera necesario, dejar la habitación, caminar, meditar o ventilar los sentimientos tóxicos en soledad.

Se dice de uno de los Rabinos, que cuando sentía enojo, se ponía a estudiar para determinar si en esas condiciones su enojo estaba permitido.

Cuando terminaba de estudiar, el enojo había desaparecido. 

Una vida moral es en la que luchamos contra el enojo, pero nunca dejamos que nos venza.

En general el enojo aparece en nosotros desde dentro nuestro, no viene de afuera, porque queremos tener razón, queremos que se hagan las cosas como nosotros decimos.

 Debemos, en mi opinión, aprender a aceptar al otro, a los otros, las opiniones de las demás personas, respetar las diferencias, porque yo tengo razón y vos también, yo tengo la verdad y vos también porque si yo solo tengo la verdad lo tuyo es mentira y no es cierto.

Respetemos la dignidad de la diferencia.

No nos enojemos.

 

SHABAT SHALOM

 

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