JUSTICIA
JUSTICIA
Arieh Sztokman. Rabino
“No
harás desviar el juicio, no habrás de ser condescendiente con conocidos; no
habrás de aceptar soborno (cohecho, coima), ya que el soborno enceguece los
ojos de los sabios y deteriora las causas justas.” (Deuteronomio 16:19)
¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al
bien! Que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas, que dan lo amargo
por dulce y lo dulce por amargo. ¡Ay de los que se creen sabios y se consideran
inteligentes! Pobres de los que son valientes para beber vino y campeones para
mezclar bebidas fuertes, pero que perdonan al culpable por dinero, y privan al
justo de sus derechos. Pues han rechazado la ley de Yahve Tzevaot y han
despreciado la palabra del Santo de Israel. (Isaias 5:20/24)
“Justicia busca la Justicia si quieres vivir y
conservar la tierra que te da Yahve, tu Dios.” (Deuteronomio 16:20)
Parecería que la justicia, principio básico del
Derecho, no está ni en el corazón del hombre ni en la naturaleza, “La justicia
aparece desde los cielos” (Salmos 85:12). La justicia emana de Dios que es la
fuente exclusiva de la misma, así como el hombre parece no conocer el bien y el
mal, tampoco conoce la esencia y la naturaleza de la justicia.
Su incapacidad manifiesta para establecer las leyes
de la justicia podría estar atribuida al hecho de que su conocimiento de sí
mismo y de sus prójimos es muy relativo en relación con el que tiene Dios de
ellos.
Además, la regla de oro que regula la relación
entre el hombre y su prójimo enunciada por la Torá, como “Ama a tu prójimo como
a ti mismo”, implica básicamente preservar la vida y los bienes de nuestro
prójimo como paso previo a una relación armoniosa y de amor que podrá florecer
entre las personas.
La justicia es un conjunto de valores esenciales
sobre los cuales debe basarse una sociedad y el Estado.
Estos valores son el respeto, la equidad, la
igualdad y la libertad.
La justicia como valor es el principio moral de
cada individuo que decide vivir dando a cada quien lo que le corresponde o
pertenece.
La justicia forma parte
de los valores sociales, morales y democráticos, de allí deriva su importancia.
La justicia es una virtud que todos
los individuos deben poner en práctica de manera coherente y en busca tanto del
bien propio como de la sociedad.
Lo que se espera es que cada
individuo respete las normas sociales establecidas y contribuya al
mantenimiento de un entorno armónico.
Y ante una situación de injusticia,
lo ideal es que cada persona actúe con rectitud e imparcialidad.
Para lograr esto, es necesario que la
justicia sea un valor inculcado por la familia, reforzado por las instituciones
educativas, respetado y amparado por el Estado y sus instituciones y puesto en
práctica por la sociedad.
A lo largo de la historia, muchos
filósofos se han ocupado de definir el concepto de justicia.
La persona se hace justa en la misma
medida en que posee conocimiento.
El amor genuino en la pareja y hacia los hijos
establece un orden justo. El afecto maduro da a cada miembro de la familia lo
que le corresponde: respeto y estabilidad. Cuando el amor guía las acciones, la
justicia deja de ser una regla fría.
El amor en la pareja fomenta la equidad y el
respeto mutuo.
Da espacio al crecimiento personal de ambos.
Ofrece a los hijos un modelo de trato sano.
El amor hacia los hijos protege sus derechos y su
bienestar emocional.
Evita usarlos como rehenes de conflictos adultos.
Respeta su necesidad de amar a ambos padres.
Lograr justicia en la sociedad requiere garantizar
la igualdad de oportunidades, fortalecer instituciones honestas e inclusivas,
asegurar leyes justas y promover la participación activa de los ciudadanos para
eliminar barreras y reducir las grandes desigualdades económicas y sociales.
Acceso universal a derechos básicos
Garantizar salud, educación y vivienda para todos.
Ofrecer salarios justos y trabajo digno.
Proteger a los grupos más vulnerables.
Fortalecimiento institucional
Crear leyes claras que eviten la discriminación.
Asegurar jueces independientes y honestos.
Educar desde la infancia en valores de igualdad.
Fomentar el respeto a la diversidad cultural.
“Defiendan al débil y al huérfano; hagan justicia
al afligido y al menesteroso” (Salmos 82:3)
“¡Ay de los que dictan leyes injustas... para
apartar del juicio a los pobres!” (Isaias 10:1/2)
“Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y
qué pide el Señor de ti? Solamente hacer justicia, amar misericordia y vivir
humildemente ante tu Dios” (Miqueas 6:8)
SHABAT SHALOM
Agosto 14 de 2026
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