EXPIACION

 

EXPIACION

            Arieh Sztokman. Rabino

 

“Y de la congregación, de los hijos de Israel, habrá de tomar dos machos cabríos, para sacrificio expiatorio y un carnero para el holocausto”

(Levítico 16:5).

El sacrificio expiatorio se hacia para expiar por los errores cometidos en el Santuario en el Templo de Jerusalem.

“Ofrecerá Aharon un novillo expiatorio y hará la expiación por el y por su familia. Tomará los dos machos cabríos y los colocara ante Adonai a la entrada de la Tienda de Reunión. Y echara Aharon, sobre los dos machos cabríos, suertes. Una suerte para Adonai y una suerte para Hazazel. Ofrecerá Aharon el macho cabrío, sobre el que había recaído la suerte para Adonai, y lo hará como sacrificio expiatorio. Empero el macho cabrío sobre el que había recaído la suerte para Hazazel, será colocado ante Adonai para expiar sobre el: para enviar a Hazazel al desierto. Acercara Aharon su novillo expiatorio y hará la expiación por el y por su familia e inmolara su novillo expiatorio”

(Levítico 16:6/11)

El sentido de este ritual que tenia lugar durante el Yom Kipur, en el Santuario del Gran Templo de Jerusalem, pertenece al reino de lo supra racional. Es asi que el Talmud de Babilonia nos previene de no incurrir en la idea de que este ritual es carente de sentido, sino mas bien hay que aceptarlo como decreto del Soberano del Universo.

Maimónides por su parte, escribe al respecto: Ninguna persona cree que los errores sean cargas que se pueden transferir de la espalda de un hombre a la espalda de otro. Empero todos estos actos son metáforas que tienen como finalidad infundir la veneración a Dios en el alma, para que esta se motive para el arrepentimiento y reversión de nuestros actos. Queriendo significar este acto que estamos liberados de todas nuestras acciones anteriores, a las que hemos arrojado detrás de nosotros, alejándolas en forma absoluta.

La culpa es la experiencia disfórica que se siente al romper las reglas culturales (tanto religiosas, como políticas, familiares, de un grupo de pertenencia, etc), o por el pensamiento de cometer dicha transgresión.

Disforia: sentimiento de incomodidad, infelicidad o sentirse enfermo.

La disforia puede tener causas que no se deben a una enfermedad subyacente. Por ejemplo, variación del estado de ánimo, duelo, dificultades financieras, dificultades en la vida personal o laboral o en respuesta a tragedias en las noticias.

Para resolver un sentimiento de culpa, debemos cambiar la autocrítica destructiva por la responsabilidad activa y la reparación del daño.

Distingue culpa y responsabilidad: La culpa te castiga y te ancla en el pasado con lamentaciones; la responsabilidad reconoce tu error y busca una solución orientada al futuro.

Acepta el error sin castigarte: Admite lo que pasó con honestidad. Todos cometemos errores y es una parte normal de la experiencia humana.

Repara el daño causado: Si afectaste a otra persona, pide disculpas de manera sincera y ofrece una forma de enmendar la situación sin esperar nada a cambio.

Cambia la conducta: La mejor forma de perdonarte es corregir tu actitud para asegurarte de no repetir la misma acción en el futuro.

Practica la autocompasión: Trátate con la misma amabilidad con la que tratarías a un buen amigo en lugar de juzgarte con dureza

Básicamente la expiación se hace por el pecado que contamina tanto al hombre como a las cosas, y del cual la impureza ceremonial es sólo una ilustración de una real impureza espiritual.

La expiación es la eliminación de la culpa o pecado a través de un tercero. El sujeto culpable queda absuelto de cualquier pena por medio de un objeto, animal (ej. chivo expiatorio) y algunos cultos antiguos que practicaban el sacrificio animal.

Para los judíos, la palabra viene del hebreo kipper, equivalente al arameo de borrar o la raíz de cubrir.

El concepto básico parece ser eliminar los obstáculos que impiden que Dios (tiempo pasado) sea favorable o propicias para con la persona que cometió el error.

Hoy en el siglo XXI tomando en consideración la evolución del pensamiento humano y siguiendo la enseñanza de nuestro Maestro Maimónides o Rambam (es la misma persona) es muy importante y necesario para eliminar la culpa, reconocer el error cometido, hablar con Dios, con uno mismo y con el damnificado a fin de resolver la situación.

El único ser vivo sobre la faz de la tierra que puede hablar, somos los seres humanos, hagámoslo.

Cuando la persona se enoja, generalmente no habla.

No enojarse, dado que es lo más fácil y lo más perjudicial.

No pelearse, porque en la pelea entre hermanos, habiendo un ganador, si es que lo hay, ambos pierden.

El gran cómico argentino Tato Bores (Z”L) en uno de sus monólogos decía que había encontrado al culpable, EL OTRO, solo sirve como broma.

 

Liberémonos de culpa. Hablemos para construir puentes. Hagamos juntos bueno. Ayudémonos los unos a los otros.  Respetemos la dignidad de la diferencia. Somos valiosos, únicos e irrepetibles.

 

 GUEMAR JATIMA TOVA

SEAMOS INSCRIPTOS, SELLADOS Y RUBRICADOS POR DIOS EN EL LIBRO DE LA VIDA.

Setiembre 20 de 2026

Tishrei 9/10 de 5787

 

 

 

 

 

           

 

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