YOM KIPUR - PERDONAR
YOM KIPUR – PERDONAR
Arieh
Sztokman, Rabino
PER + DONAR
PER = Inmenso
DONAR = Regalar
Es decir que perdonar es hacerse
un inmenso regalo. ¿Por qué tengo que perdonar? ¿Por qué me tengo que perdonar?
¿Qué hice mal? ¿Acaso cometí algún error? Si yo no me equivoco.
Los seres humanos que hacemos, es
posible, que a veces cometamos algún error.
Las personas que no hacen, nunca
cometen errores.
El perdón es una forma de vida
que nos convierte gradualmente de víctimas de nuestras circunstancias en
poderosos y amorosos cocreadores con Dios de la vida y el amor, de nuestra
realidad.
Perdonarse a uno mismo es un
fabuloso nacimiento.
Es inherente en los momentos en
que tenemos la experiencia directa de la compasión, el amor y la gloria de
nuestro yo superior más allá de toda definición.
Perdonar es aceptar que no
tenemos el poder de alterar algunas circunstancias, y a la vez aceptar esa
parte nuestra que tiene el amor, la fuerza, la sabiduría, la visión y el valor
necesarios para trabajar con lo que es.
Los seres humanos no somos
perfectos, tampoco somos de plástico ni de acero inoxidable. Tenemos
pensamientos y sentimientos diferentes, por ello hay muchas personas que no
pueden perdonar. Sufren. Les duele el alma.
Recordar la Shoa, el atentado a la AMIA, la
matanza de seres humanos perpetrada en Israel el 7 de octubre de 2023, y mucho más.
Además ¿Quién soy yo para
perdonar a quien asesino a mi hermano?
Venganza No.
Recordar es necesario para no transformarnos
en indiferentes.
La indiferencia es la peor de las
respuestas y ayuda al agresor.
Muchas veces no hay respuestas
absolutas para nuestros dilemas concretos, pero si hay un amor absoluto.
Si nos abrimos al amor de Dios y
lo dejamos entrar en nuestros corazones, nos iluminará el camino y nos dará la
fuerza para afrontar todo lo que suceda.
Estamos aquí para amar y para
brindar amor en todos los aspectos de nuestra vida. El amor es nuestra
naturaleza, y cuando vivimos la plenitud de nuestro yo, perdonamos y sabemos
que somos perdonados.
Elegir el amor y el perdón, con
Dios, con nosotros mismos o con los demás, es la opción de vivir en el cielo
ahora, en la tierra ahora.
Vivir sin perdón es vivir
separados de lo sagrado y de los instintos más básicos de nuestro corazón.
Vivir en el perdón es revelar a cada momento la belleza y el valor de la vida,
es escoger a cada momento un papel activo en la creación de relaciones,
organizaciones y comunidades, y de un mundo que funcione para todos.
Nuestro aprendizaje no termina
nunca. Se nos ofrece una oportunidad tras otra de aprender las enseñanzas del
amor. Se nos da el conocimiento del perdón para que asegure nuestro éxito. En
un mundo donde hay mucho temor, se nos otorga la valentía necesaria para vivir
nuestro objetivo como
maestros del amor.
Perdonar Una decisión valiente
que nos traerá paz interior.
Perdonar es permitir que lo que
fue, se vaya; lo que será, venga, lo que es ahora, sea.
Dada la realidad que nos toca vivir
en el mundo, sugiero, tomando en consideración las enseñanzas que, nos
perdonemos y perdonemos a otros, que nos detengamos, retornemos a Dios, y
produzcamos cambios en nuestras vidas para lograr el encuentro y hacer paz.
GUEMAR JATIMA TOVA (Que seamos
rubricados en el Libro de la Vida)
Setiembre 17 de 2026
Tishrei 5 de 5787
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